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sábado, 26 de noviembre de 2016

A propósito de la Carta Apostólica “Misericordia y Paz” del Papa Francisc




NOTA DE PRENSA


La misericordia no puede ser “un paréntesis” en la vida de la Iglesia
 La Red Latinoamericana de Católicas por el Derecho a Decidir, saluda las declaraciones del Papa Francisco expresadas en la Carta Apostólica “Misericordia y paz[1]en donde muestra un acercamiento a la realidad de muchas mujeres que se encuentran ante el imperativo de interrumpir un embarazo no deseado y en consecuencia, haya concedido a todos los sacerdotes de manera indefinida “la facultad de absolver a quienes hayan procurado el pecado de aborto”.
El papa Francisco ha expresado que “la misericordia no puede ser un paréntesis en la vida de la Iglesia, sino que constituye su misma existencia, que manifiesta y hace tangible la verdad profunda del Evangelio”.
En esa línea, valoramos los esfuerzos del papa Francisco para fomentar en la Iglesia católica “una cultura de la misericordia” que aproxime a las/os fieles a la imagen de un Dios justo, incluyente, acogedor que comprende las alegrías y tristezas de todos, e intente recuperar la plena comunión sin estigmatizar a nadie.
Saludamos también que el Papa Francisco comprenda las circunstancias que conducen a las mujeres a tomar esta difícil decisión, y que reconozca que “Jesús mira a los ojos de las mujeres y lee su corazón”. Sin embargo, enfatizamos que las decisiones que toman las mujeres no deben ser vistas como “pecados graves”, tal y como se menciona en la carta. Las mujeres como cualquier ser humano son agentes morales con la capacidad de decidir en libertad de conciencia sobre el contexto que les toca vivir.
En esa línea, exhortamos a las autoridades eclesiásticas de todo nivel a continuar el acercamiento del Papa Francisco a las personas que sufren daño físico, moral y espiritual, en particular a las mujeres víctimas de violencia sexual y las decisiones que ellas toman.
En ocasión de celebrarse el “25 de Noviembre” Día Internacional de la Lucha contra la Violencia hacia las Mujeres hacemos un llamado de atención a los Estados, a las iglesias y a la sociedad en general, a contribuir a la transformación de aquellas barreras morales y religiosas que impiden desculpabilizar y despenalizar las conciencias de las mujeres cuando toman decisiones sobre su sexualidad y capacidad reproductiva.

¡Impedir o estigmatizar las decisiones de las mujeres también es violencia!