Tamayo elabora un nuevo paradigma: el de la teología intercultural e interreligiosa de la liberación en perspectiva de género. La pregunta que se formula Tamayo en torno a la posibilidad de otra teología fuera de la línea oficial de Roma, sí es posible, sin duda, pero la gran incógnita es si es posible dentro de dicha Iglesia
Para leer todo el comentario de Maximo Garcia Ruiz, pulsar en el título de esta entrada.
miércoles, 28 de marzo de 2012
sábado, 24 de marzo de 2012
Carta de Juan José Tamayo a Católicas por el Derecho a Decidir
Compartimos con agrado la carta del teólogo español Juan José Tamayo, que tiene el honor de ser el último blanco de la Inquisición jerárquica.
Queridas amigas de Católicas por el Derecho a Decidir:
acaba de enviarme Edgardo desde la cátedra vuestra solidaridad ante el comportamiento represivo y autoritario de señor feudal, del obispo de Palencia. Muchas gracias, os siento muy de cerca y me siento solidario de vuestras reivindicaciones, que sin duda ha influido en las sucesivas condenas irracionales de que estoy siendo objeto desde hace tiempo por parte de la impotente jerarquía católica, que quiere cortar, sin conseguir, mi libertad de expresión, de cátedra y de publicaciones y lo único que demuestra con sus actitudes represivas es miedo, debilidad e inseguridad. Y consiguen el efecto contrario, como se ha demostrado en Palencia, donde tuve una conferencia, cuestinada por el obispo, el viernes pasado 16 de marzo y me acompañaron y se solidarizaron conmigo más de 500 personas - todo un record en mi ciudad - que asistieron y participaron muy activamente. El caluroso y prolongado aplauso con que me acogieron y con el que me despidieron ha sido uno de los más sinceros, sentidos y emotivos de mi vida como conferenciante y profesor. Habían pasado 42 años desde que salí de mi ciudad y, salvo las visitas frecuentes a mi familia –padres, hermanos y hermanas- y algunas conferencias en la universdad rural de Amayuelas y la Universidad de Palencia-Valladolid, no había tenido un encuentro abierto con mis paisanos. El 16 de marzo de 2012 quedará marcado en mi memoria y grabado en mi mente porque me reconcilié con mi ciudad y mi ciudad se reconcilió conmigo: familiares, amigos, palentinos, palentinas se comportaron muy generosamente conmigo y como bien nacido y mejor criado por mis padres tuve oportunidad de darles las gracias.
Muchas gracias, amigas, porque he aprendido mucho de vosotras, sobre todo, en el despertar de mi conciencia feminista, en la solidaridad con vuestras luchas y reivindicaciones y en la defensa de vuestros derechos. Gracias por ello. Seguiré acompañándoos en vuestro caminar y aprendiendo. Gracias a vosotras soy feminista, con vosotras aplico los estudios de género al análisis de las estructuras patriarcales y al discurso androcéntrico de la Igelsia católica.
Buenas noches. Juanjo.
Queridas amigas de Católicas por el Derecho a Decidir:
acaba de enviarme Edgardo desde la cátedra vuestra solidaridad ante el comportamiento represivo y autoritario de señor feudal, del obispo de Palencia. Muchas gracias, os siento muy de cerca y me siento solidario de vuestras reivindicaciones, que sin duda ha influido en las sucesivas condenas irracionales de que estoy siendo objeto desde hace tiempo por parte de la impotente jerarquía católica, que quiere cortar, sin conseguir, mi libertad de expresión, de cátedra y de publicaciones y lo único que demuestra con sus actitudes represivas es miedo, debilidad e inseguridad. Y consiguen el efecto contrario, como se ha demostrado en Palencia, donde tuve una conferencia, cuestinada por el obispo, el viernes pasado 16 de marzo y me acompañaron y se solidarizaron conmigo más de 500 personas - todo un record en mi ciudad - que asistieron y participaron muy activamente. El caluroso y prolongado aplauso con que me acogieron y con el que me despidieron ha sido uno de los más sinceros, sentidos y emotivos de mi vida como conferenciante y profesor. Habían pasado 42 años desde que salí de mi ciudad y, salvo las visitas frecuentes a mi familia –padres, hermanos y hermanas- y algunas conferencias en la universdad rural de Amayuelas y la Universidad de Palencia-Valladolid, no había tenido un encuentro abierto con mis paisanos. El 16 de marzo de 2012 quedará marcado en mi memoria y grabado en mi mente porque me reconcilié con mi ciudad y mi ciudad se reconcilió conmigo: familiares, amigos, palentinos, palentinas se comportaron muy generosamente conmigo y como bien nacido y mejor criado por mis padres tuve oportunidad de darles las gracias.
Muchas gracias, amigas, porque he aprendido mucho de vosotras, sobre todo, en el despertar de mi conciencia feminista, en la solidaridad con vuestras luchas y reivindicaciones y en la defensa de vuestros derechos. Gracias por ello. Seguiré acompañándoos en vuestro caminar y aprendiendo. Gracias a vosotras soy feminista, con vosotras aplico los estudios de género al análisis de las estructuras patriarcales y al discurso androcéntrico de la Igelsia católica.
Buenas noches. Juanjo.
El Papa en México y Cuba - Más allá de una visita pastoral
La agenda de los próximos años de Benedicto XVI tiene un marcado interés en América Latina: En marzo de 2012 visitará México y Cuba, en el 2013 Río de Janeiro, sede de la próxima Jornada Mundial de la Juventud y en camino a Brasil es muy probable una visita a Colombia.
La visita a México ha sido definida “para toda la América hispana”, con ello la cúpula vaticana busca estrechar los lazos e influencia política y simbólica, justamente cuando se celebran los bicentenarios de independencia de varios países latinoamericanos; pretende confirmar sus temas bandera, como “la protección de la vida humana” y la promoción de la familia, los cuales son una abierta oposición a los Derechos Sexuales y Reproductivos de las mujeres y llamará al fin de la violencia, tema incorporado por la realidad que viven muchos países de la región; Benedicto XVI busca también alentar la militancia de jóvenes latinoamericanos en la iglesia católica, justamente cuando las cifras que presentaban América Latina como el lugar donde se concentra más de la mitad de los católicos del mundo, están en reversa: La distribución de los católicos por territorios han perdido cuota, América del Sur pasó en 2010 del 28,54 al 28,34 % del total, y Europa, que en 2009 ostentaba el 24,05 % y un año después suponía el 23,83 %, frente a los aumentos registrados en Asia sur oriental y África.[1]
La centralidad de la jerarquía vaticana hacia América Latina, también responde a la profunda crisis del modelo eclesial conservador en Europa, donde los reclamos por una iglesia que incluya mujeres en el sacerdocio, laicos con una participación plena, divorciados, gays, sacerdotes casados y la libre opción al celibato, toma cada vez más fuerza y encuentra alianzas en sectores progresistas del catolicismo en todo el mundo. La preocupación del papado no solo está en la pérdida de fieles, obedece, además, a los importantes pasos que han dado algunos países latinoamericanos frente a políticas públicas de salud sexual y reproductiva, así como a la despenalización del aborto.
Indudablemente el catolicismo no puede seguir siendo considerado como un seguimiento ciego a los parámetros dictados por la cúpula vaticana, con las visitas del Papa a Latinoamérica, asistimos a los intentos de imponer una mirada uniforme y excluyente, donde su mayor objetivo es la juventud, desconociendo así la riqueza y la necesidad de la pluralidad y el disenso en una institución eclesial que urge de renovación, apertura y voces proféticas. Tampoco se puede desconocer, ni poner en riesgo la laicidad que han logrado muchos estados latinoamericanos, como una herramienta democrática para garantizar los derechos de sus respectivas poblaciones. No cabe duda que las visitas de Benedicto XVI América Latina, van más allá de una labor pastoral.
Católicas por el Derecho a Decidir - Colombia
Recomendamos visitar directamente la pagina web de Católicas por el Derecho a Decidir - Colombia en
http://cddcolombia.org/
jueves, 22 de marzo de 2012
CARTA ABIERTA A BENEDICTO XVI
Con motivo del viaje de Benedicto XVI a Mexico, nuestras compañeras mexicanas publicaron ayer una Carta abierta que queremos compartir aqui
Carta abierta publicada en el periódico Reforma y en La Jornada el miércoles 21 de marzo de 2012
A SU SANTIDAD BENEDICTO XVI
Bienvenido a México, apreciado hermano en Jesucristo, pastor de la Iglesia católica romana.
En este tiempo en que nuestra comunidad vive la cuaresma, tiempo de metanoia, de cambio interior, de cambio de actitud, el cambio que Dios nos demanda es siempre el de una exigencia de justicia, cambiar de una conducta injusta a una justa. Los profetas nos indican que nosotros y nosotras podemos cambiar la historia, podemos determinar el futuro por medio de nuestras acciones.
Te recibe un pueblo profundamente vulnerado y lacerado en su dignidad, un pueblo creyente y esperanzado en la resurrección, viviendo sus días terribles de pasión. Hoy día, querido hermano, este pueblo sufre la violación sistemática de los derechos humanos y el dolor ante la indiferencia de quienes tienen en sus manos la acción de la justicia. El mensaje de Jesús necesita ser revelado constantemente entre nosotras con los signos de los tiempos (Gaudium et Spes 4). Un signo fuerte de estos tiempos en nuestro país es la exigencia de justicia y de respeto a los derechos humanos.
Tu presencia en México la vemos como oportunidad de mirar hacia la novedad del futuro de Dios (Is. 43,18-19), poniéndose al lado de quienes sufren. Esto no es lo que observamos en las actitudes de nuestra jerarquía, que mientras predica con fervor y ardor los derechos humanos a los demás, a los de afuera, deja mucho que desear al respecto en su interior. Y no estamos ante incidentes episódicos, sino ante una evolución estructural demostrada entre otras cosas, por el silencio y el encubrimiento de las denuncias de pederastia clerical en México, sólidamente documentadas por instancias eclesiásticas y civiles.
A diferencia del mensaje de Jesús que reconoció a las mujeres dignidad igual y autoridad moral, esta evolución estructural camina en sentido inverso, negándoles el ejercicio de la libertad de conciencia y el ministerio de servicio sacerdotal. Nos duelen y nos lastiman profundamente las actitudes y las palabras de muchos de nuestros obispos mexicanos, que no atienden, valoran ni respetan los derechos humanos de las mujeres, como indica el documento de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, celebrada en Aparecida, Brasil (2007), donde tu voz fue escuchada. Te invitamos a revisar las directrices de la Santa Sede en los espacios internacionales que, a diferencia de lo dicho en Aparecida, obstaculizan el avance de los derechos humanos de las mujeres.
Desde nuestra realidad oramos y trabajamos por una mejor Iglesia y te compartimos nuestros sueños y esperanzas:
- Queremos una Iglesia que reconozca a mujeres y hombres como iguales, como portadores de la divinidad, y que fomente con acciones concretas la erradicación de la violencia y de la discriminación.
En México la violencia contra las mujeres se ha incrementado y el feminicidio ha cobrado dimensiones dramáticas; en este escenario la Iglesia no ha dado su palabra de denuncia y exigencia de justicia.
- Queremos una Iglesia comprometida con la justicia social y los derechos humanos en todos los ámbitos, una Iglesia amorosa, incluyente y respetuosa de las diferencias y de las libertades individuales.
En México, ante la discriminación que prevalece hacia las juventudes, las mujeres y las diversidades sexuales, queremos que la Iglesia respete su autoridad moral y reconozca el ejercicio de su sexualidad como expresión del vínculo con lo sagrado.
- Queremos una Iglesia que reconozca su responsabilidad en el encubrimiento de los abusos sexuales cometidos por sacerdotes católicos: reparar el daño moral a las víctimas y aplicar la justicia civil y la pena canónica a los culpables.
En México no puede haber silencio ante los casos de Marcial Maciel, Nicolás Aguilar y otros perpetradores encubiertos por la jerarquía católica mexicana.
- Queremos una Iglesia que escuche a su feligresía y que sea sensible a los signos de los tiempos, que dedique su mayor esfuerzo al bien común y a su misión espiritual de promover la misericordia y el amor.
En México la jerarquía no debe seguir vulnerando al Estado laico, ni abusando de su poder simbólico en la búsqueda de mayores privilegios.
Querido hermano, esperamos tu palabra profética de denuncia y anuncio de los valores del Evangelio, paz en tu corazón.
Católicas por el Derecho a Decidir
México, DF, a 21 de marzo de 2012
Responsable de la publicación: María Consuelo Mejía
domingo, 18 de marzo de 2012
Catolicadas - Capítulo 3: El sueño de Sor Juana
Siguen las catolicadas..... y sigue la reflexion. Compartimos con gran alegria.
Catolicadas - Capitulo 2 - Gozo y Esperanza
Compartimos con gran agrado el capitulo dos de las
CATOLICADAS
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