jueves, 7 de marzo de 2013

Acceso igual para todas y todos a todos los sacramentos


¡Como Mujeres católicas y con motivo del Día internacional de la Mujer exigimos en nuestra Iglesia acceso igual para todas y todos a todos los sacramentos! Exigimos que el sexo y la sexualidad dejen de ser el fundamento institucional en la Iglesia católica romana!

En el momento histórico en que se reúne en el Vaticano el colegio cardenalicio para elegir un nuevo pontífice nos preguntamos ¿Hasta cuándo seguirá basándose el Papado, es decir el ministerio supremo en la Iglesia católica, en el sexo y la sexualidad? – Pues desde hace siglos para poder llegar a ser nombrado pontífice de esta rancia institución es condición sine qua non pertenecer al club más exclusivo del planeta: el colegio cardenalicio. Este club tiene a lo sumo 120 a 150 miembros, de los cuales solo los menores de 80 años pueden participar en el conclave. Y para poder ser “creado” cardenal o príncipe de la Iglesia se requiere, por pura costumbre, pues el derecho canónico no lo prescribe - tener órganos sexuales masculinos a condición de renunciar solemnemente para toda la vida a utilizarlos.

Es cierto que esta condición, aunque fundamental e indispensable, no es la única.
Otra condición es que todo candidato a obispo – etapa por pura costumbre necesaria para llegar a cardenal – profese la convicción de que “la Iglesia carece de poder” para ordenar a alguien que, a pesar de haber recibido el sacramento del bautizo carece de órganos sexuales masculinos (can 1024, CIC, de 1983). Esta condición se ha vuelto cada vez más apremiante, pues como lo formuló hace 50 años el Papa Juan XXIII, uno de los signos de nuestro tiempo es que “la mujer ha adquirido una conciencia cada día más clara de su propia dignidad humana”, por lo que “exige” que “se le reconozcan los derechos y obligaciones propios de la persona humana” (Pacem in terris, 41). Y parece que los signos del tiempo no paran ni ante las puertas de la institución eclesial.

Así mismo, desde la publicación, en 1968, de la encíclica Humanae vitae por el Papa Pablo VI, también hay que profesar públicamente que la sexualidad y la capacidad reproductiva de la mujer no pueden ser controladas por esta, sino que deben someterse a directivas vaticanescas precisas, a saber: a/ Abstinencia sexual total fuera del matrimonio heterosexual monógamo y vitalicio para todas y todos. b/ Dentro del matrimonio abstinencia sexual como único método legitimo en caso de no desear procrear. c/ Proscripción absoluta del aborto, ya que el derecho a la vida de una mujer y en particular a la vida en plenitud, como dice el Evangelio de San Juan, tiene menos valor que el derecho a la vida biológica tanto de un óvulo fecundado como de un embrión o de un feto.

Como vemos, no salimos del terreno del sexo y de la sexualidad.

Pero si bien compartimos con la grandísima mayoría de la feligresía católica una actitud positiva frente a la sexualidad, fuente de humanización y de placer, si bien profesamos que la consideramos un don maravilloso de Dios que debemos ejercer en relaciones justas y responsables, si bien profesamos que Dios nos proveyó de una conciencia que nos sirve para discernir qué decisiones tomar respecto a nuestra vida y a nuestra sexualidad y procreación, decimos BASTA!

Basta a lo que la jerarquía católica nos quiere seguir imponiendo como voluntad divina. ¡COMO MUJERES CATÓLICAS Y CON MOTIVO DEL DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER EXIGIMOS EN NUESTRA IGLESIA ACCESO IGUAL DE TODAS Y TODOS A TODOS LOS SACRAMENTOS!

¡Manifestamos que un Pontífice elegido sobre la base de la discriminación sexual carece de toda legitimidad para dirigir a la comunidad de la Iglesia universal!

¡Exigimos una representación equitativa dentro del colegio electoral del próximo Papa!

¡Queremos un Papa que reconozca los derechos humanos dentro de la Iglesia, y en particular la libertad de religión, de conciencia y de expresión!

¡Queremos un Papa que le entregue al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios renunciando a su función como Jefe de Estado!

¡Queremos un Papa que priorice la lucha social y la opción por los pobres!

Declaramos que como mujeres católicas ¡estamos hartas de que el único papel que se nos reserva respecto al sacramento de la ordenación dentro de la Iglesia católica sea el de gestar, parir y criar los recursos humanos provistos de órganos sexuales masculinos que necesita la jerarquía eclesial para perpetuarse!

Catolicadas - Tercera Temporada (playlist)

martes, 12 de febrero de 2013

Católicas frente a la renuncia del Papa Benedicto XVI


Como Católicas celebramos la decisión del Papa Benedicto XVI de seguir los dictámenes de su conciencia y renunciar a su cargo, reconociendo que la edad y su estado de salud ya no le permitían asumirlo convenientemente. Aunque sea poco realista esperar que alguno de los 119 cardenales, que será elegido Papa por sus pares, tenga la voluntad y la capacidad de modificar sensiblemente el rumbo que se le ha dado a la Iglesia católica institucional en los últimos 35 años, aprovechamos la oportunidad del Cónclave que se avecina para reiterar la agenda de cambio que la feligresía católica viene impulsando desde ese gran hito que representó en la historia de nuestra Iglesia el Concilio Vaticano II:

-  El reconocimiento institucional de que mujeres y varones tienen, gracias al bautizo, la misma dignidad, los mismos derechos y las mismas responsabilidades. Es un escándalo cada vez menos soportable para un número creciente de católicas y católicos que en una comunidad internacional que lucha contra la violencia de género justificada por fundamentalismos religiosos, la Iglesia institucional siga discriminando a las mujeres en cuanto a su papel dentro de la vida eclesial.

-  El reconocimiento de la libertad de conciencia. La conciencia es la máxima autoridad moral, no sólo para un pontífice que decide renunciar a su cargo, sino así mismo para quienes deciden en materia de sexualidad, de pareja, de divorcio y un matrimonio subsiguiente, de reproducción humana.

-  El reconocimiento de la libertad religiosa que proclamó el Concilio Vaticano II. La libertad religiosa es un derecho humano individual. No puede equiparase de ninguna manera a una “libertad para la Iglesia institucional de hacer lo que le plazca sin necesidad de rendimiento de cuentas”. Empezando por el encubrimiento del abuso sexual de menores y de mujeres por miembros del clero. Pero también por ejemplo como entidad proveedora de servicios de salud reproductiva, cuando, contrariamente a las legislaciones vigentes en muchos países, se le impone a su personal médico directivas que violan el derecho a la libertad de conciencia de estos, como se da en el caso de distribución de condones como profiláctico en la lucha contra el VIH o en materia de anti-concepción y de aborto. La libertad religiosa incluye por su puesto también el respeto de las demás Iglesias cristianas hermanas, de las demás religiones, pero igualmente el pluralismo creciente dentro de la propia comunidad católica.

-  El reconocimiento de la separación de la Iglesia y el Estado empezando por ponerle fin a la entidad de poder ambigua de la “Santa Sede/Ciudad del Vaticano” como Estado/Religión. Renunciando así mismo a todos los concordatos y demás privilegios políticos que son contrarios a la idea de una iglesia pobre.

-  El compromiso con la justicia social y los derechos humanos en todos los ámbitos, empezando en su propio seno, para dar el ejemplo al mundo de una Iglesia amorosa, incluyente y respetuosa de las diferencias y de las libertades individuales.

-  El retomar el llamado del Concilio Vaticano II el cual propuso, entre otros temas, romper con la estructura piramidal y excluyente que tiene esta Iglesia.


Son grandes los cambios que se han dado en los últimos años. Benedicto XVI deja una Iglesia institucional en gran crisis. Mientras el Papa promovió con determinación una agenda política de restauración alentando a los sectores más fundamentalistas de la Iglesia, sectores crecientes de la comunidad eclesial se sintieron incomprendidos, abandonados, burlados, alienados, irrespetados. Muchos, ante todo entre las mujeres y la juventud, se han alejado sobre la punta de los pies, sin necesariamente dejar de sentirse católicos, pero desarrollando una madurez religiosa que ya no aceptará estructuras eclesiales pre-democráticas.

Es muy probable que el próximo Papa sea conservador. Pero aunque milagrosamente fuera elegido uno de los pocos cardenales liberales, mientras la Curia romana siga en pie, será esta quien tenga el timón del “barco de Pedro” bajo su control. Pero las católicas y los católicos de a pie ya hace rato que hemos dejado de mirar y escuchar lo que se diga en el Vaticano mientras intentamos obrar por un mundo mejor y mas evangélico. Y así seguiremos procediendo después del Cónclave anunciado.

lunes, 4 de febrero de 2013

Píldora postcoital – Católicas celebran declaración positiva de Cardenal alemán


El cardenal Joachim Meisner, arzobispo de Colonia, otorgó  la autorización para que las clínicas católicas le prescriban la píldora postcoital a mujeres victimas de violación bajo determinadas condiciones. “Si se utiliza la píldora con el objetivo de evitar una fecundación criminal, a mi parecer es justificable”, declaró el purpurado en el marco de un escándalo provocado en Alemania porque dos clínicas católicas de su diócesis habían rechazado rendirle atención médica a una presunta víctima de violación. Como los protocolos médicos en el caso de violación incluyen la información sobre la píldora postcoital, prohibida por las directivas de la diócesis para sus clínicas, el personal sanitario de estas había decidido rechazar toda atención a la mujer.
Pero el cardenal subraya que sigue siendo ilícito utilizar medicamentos para impedir la nidación de un óvulo fecundado, aun en el caso de violación, y que la anticoncepción dentro del matrimonio también sigue siendo ilícita. Además insiste en que al atender a una victima de violación se le informe “sin ejercer ninguna presión” sobre la posición oficial de la Iglesia frente a la anticoncepción y al aborto.
Como católicas celebramos que un miembro de la cúpula de la Iglesia reconozca públicamente 1/ que la píldora poscoital no es abortiva. 2/ Que es legítimo que una mujer violada tenga la posibilidad de evitar un embarazo. 3/ Que es una obligación de la caridad cristiana brindarle todo el apoyo necesario a una mujer victima de violencia.
Por otro lado, junto con la gran mayoría de la feligresía católica nos impacienta la creciente distancia que hay entre las posiciones y directivas de la jerarquía de nuestra iglesia y el sentido común de las católicas y los católicos de a pie. Si pudieran avanzar un poquito mas rápido en su pensar y aceptar que estamos ya viviendo en el siglo XXI y que el catolicismo, al menos el de la grandísima mayoría de quienes lo constituimos, es un catolicismo de amor, compasión, igualdad, inclusión y gozo de vivir….

domingo, 27 de enero de 2013

Impacto de los discursos anti-elección en materia de Derechos sexuales y reproductivos en el contexto europeo


¿Cuáles son los principales discursos anti-elección en materia de Derechos sexuales y reproductivos que encontramos en el contexto europeo? - ¿Quién produce y articula estos discursos? - ¿Cuál es el impacto que tienen? - ¿Qué podemos hacer?
Estos son los interrogantes que servirán para estructurar este texto.

Los principales discursos anti-elección en materia de Derechos sexuales y reproductivos son los siguientes:

a/ Jerarquía de los derechos humanos; priman los “derechos del más débil”
Desde el momento de la unión entre un espermatozoide y un óvulo existe una persona humana con plenos derechos humanos que deben primar sobre los derechos humanos de la mujer en cuyo organismo se está desarrollando el proceso de fecundación/embarazo, por tratarse de los derechos del más débil de los dos.

b/ No separar sexualidad y procreación
No debe  interferirse en los procesos biológicos relativos a la procreación humana, porque hay que respetar “la naturaleza”. Por lo tanto no se deben utilizar medios anticonceptivos, la regulación de la fertilidad debe limitarse a la abstinencia. Así mismo hay que rechazar la procreación médicamente asistida.

c/ Legitimidad exclusiva de la familia basada en el matrimonio heterosexual monógamo e indisoluble
La biología, que se equipara a “la naturaleza”, prevé que la procreación recurra a la unión de elementos “masculinos” – el espermatozoide – y elementos “femeninos” – el óvulo. Para que en “la naturaleza” pueda realizarse la procreación, un organismo productor de espermatozoides – el varón – debe copular con un organismo productor de óvulos – la mujer. El matrimonio monógamo indisoluble entre estos dos organismos de sexo diferente es el único marco éticamente válido y aceptable para la copulación. Es la única base legitima para la “familia” y para la crianza de la generación futura. Esto debe quedar inscrito en la ley. 

El debate que se está dando en Francia respecto al matrimonio para todos constituye una ilustración perfecta de este discurso.

Con el tiempo estos discursos – que sin duda alguna contienen elementos éticos que hay que tomar en serio - son desvirtuados por la experiencia concreta de la vida y de las relaciones que viven las personas y las parejas en la sociedad moderna, es decir por transformaciones culturales que terminan traduciéndose en leyes, las cuales tienen por objetivo de hacer posible el buen vivir para todas y todos. Y que por lo tanto no son inmutables sino que hay que mejorar y adaptar cuando los cambios sociales lo vayan requiriendo.

Pero así también los discursos anti-elección se van adaptando a su vez, integrando aspectos nuevos que impactan la sensibilidad social que va surgiendo. La meta sigue siendo que la legislación limite los derechos sexuales y reproductivos y los derechos de las mujeres. Los anti-elección se apropian por ejemplo los discursos de derechos humanos, de no discriminación y feministas y los instrumentalizan para sus estrategias. Es así que a partir del reconocimiento legal del derecho a la no discriminación de las personas con discapacidad se construye el argumento de que el embrión o feto con malformación es una persona con discapacidad y por lo tanto tiene el pleno derecho a no ser discriminada, por lo cual la causal de malformación fetal resulta contraria a los derechos de las personas con discapacidad. Este es el discurso utilizado por el ministro de Justicia español para justificar una reforma de la legislación vigente. Pero también en el Consejo de Europa y en Naciones Unidas se está desarrollando esta estrategia.

Algo similar ocurre con el derecho de las mujeres, reconocido por la ley, a la no discriminación y a una vida sin violencia. Se instrumentaliza construyendo el argumento de que se debe descartar la opción del aborto por selección sexual, o mejor: la preferencia del niño varón, porque el embrión o feto femenino es una persona y por lo consiguiente tiene el pleno derecho a no ser discriminada sexualmente y a vivir libre de violencia.

Como nos ha mostrado el escándalo producido por las violaciones colectivas en la India, país en el que se practica mucho la selección sexual durante el embarazo, nos encontramos frente a un grave problema socio-cultural relativo a la situación de las mujeres que no puede dejarnos indiferentes. Pero limitar el derecho a decidir de una mujer embarazada para obtener cambios culturales, sería una estrategia que penalizaría a las mujeres una vez más bajo pretexto de  querer liberarlas de discriminación. Es un hecho reconocido por los historiadores y antropólogos, que en ciertas sociedades particularmente machistas, las madres practican la selección sexual mediante el infanticidio, matando a la hijita que acaban de parir para evitarle el calvario que significa nacer mujer en esa sociedad de la que son integrantes.

¿Quiénes producen, articulan y propagan estos discursos y qué impacto tienen?
Un estudio reciente elaborado para uso interno por el Foro parlamentario europeo, una ONG pro-elección que trabaja con parlamentarios europeos en el campo de la salud y los derechos sexuales y reproductivos, identificó 490 organizaciones anti-elección operando a nivel nacional o internacional en 32 de los 47 países que conforman el Consejo de Europa, con sede en Estrasburgo. Son organizaciones de diferentes tipos. Se trata de ONGs, sitios web y otros medios de comunicación, organizaciones religiosas, centros de asesoría para mujeres embarazadas, partidos políticos, grupos de parlamentarios, fundaciones y donantes, centros de formación y educación. No siempre son fáciles de determinar por la fluidez que existe entre algunas de estas organizaciones y por ejemplo ciertas iglesias o comunidades religiosas.

Italia y España son los países con el mayor número de organizaciones anti-elección, seguidos por Francia, Alemania y Polonia. 

El estudio distingue tres “familias” de organizaciones, según su afinidad religiosa, su filosofía socio-económica, su grado de aceptación de los ideales democráticos y parlamentarios, su posición frente a la construcción europea y su grado de interacción. Algo más de la mitad de estas organizaciones (unas 250) forman parte de las que el estudio define como católicas “mainstream” o de cultura mayoritaria, presente en el continente europeo; unas 130 / 490 pertenecerían a la familia de lo denominado “tradicionalista ecuménica” conformados ante todo por católicos del Norte europeo, protestantes y ortodoxos, y las restantes 110 serían “ultras”, es decir las de extrema-derecha, comprendiendo a católicos integristas y de tipo Tradición, Familia y Propiedad (TFP).

En los últimos diez años estas organizaciones anti-elección que no estaban muy bien organizadas a nivel europeo, están logrando organizarse cada día mejor.  Se han profesionalizado ante todo en materia de cabildeo político y litigio. Han logrado organizar manifestaciones de envergadura creciente, como marchas y campañas a través de internet.  Han lanzado en 2012 la campaña “Uno de nosotros”, con la que quieren aprovechar el instrumento de la Iniciativa ciudadana europea, instrumento de democracia participativa previsto por el Tratado de Lisboa, para luchar contra la opción del aborto a nivel de la Unión europea, teniendo en cuenta que las políticas de la Unión europea tocantes al tema de la salud reproductiva solo conciernen la cooperación internacional, pues los Estados miembros tienen la soberanía en ese campo dentro de su propio territorio nacional. Para que la Comisión europea ponga en su agenda política lo que estos ciudadanos están solicitando, se necesita recoger el apoyo de un millón de ciudadanos europeos de al menos 14 de los 27 Estados miembros en el lapso de un año, es decir hasta el 10 de mayo del año en curso. Para lograrlo están recurriendo a todos los medios modernos de comunicación, como Facebook, etc..

Algunas organizaciones han logrado un reconocimiento institucional particularmente importante. Así desde el 2010, el Movimiento político europeo cristiano (ECPM), una agrupación de partidos políticos de cristianos de derecha anti-elección, obtienen el reconocimiento por el Parlamento europeo son elegibles para recibir financiamiento público institucional, (en este caso del Parlamento europeo) como por ejemplo el Lobby europeo de Mujeres. Reciben 210 mil euros, aproximadamente un tercio de lo que recibe el Lobby europeo de Mujeres. Esto les ha permitido crear una sección Juventud y una fundación. Tienen vínculos estrechos con varias organizaciones anti-elección. 19 partidos nacionales en 15 países miembros del Consejo de Europa son integrantes del ECPM. En los parlamentos de varios países, incluyendo la Eurocámara, el parlamento del Reino Unido, de Italia, de Rumania y de Letonia, han logrado crear grupos de trabajo parlamentarios sobre la “Dignidad Humana”. Tienen vínculos estrechos con el diputado estadounidense Chris Smith, uno de los diputados más anti-elección que hay. 

Una organización particularmente exitosa es Hazteoir, creada en España en 2001 por Ignacio Arsuaga, hijo de un miembro del PP y militante juvenil de ese partido. En 2003 operaba con un presupuesto anual de 300 mil euros. En 2011 logró incrementarlo a un millón. En 2012 difundía su boletín de información entre 400 mil suscritores y su página en facebook tiene más de 18 mil seguidores. En 2008 organizó la Marcha por la Vida en España, en la cual participaron 500 mil personas. Tiene vínculos con el Leadership Institute, una academia de formación para activistas, estudiantes y dirigentes políticos de derecha, con sede en Estados Unidos y sucursal europea en Eslovaquia, asi como con ramas FTP europeas. Ha establecido sucursales en México y Chile y está planeando abrir una oficina en Bruselas en el año en curso.

Según su especificidad, las organizaciones anti-elección concentran sus esfuerzos en una o más instituciones europeas. Las que se especializan en litigios apuntan hacia el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo. Aquí por ejemplo encontramos a la Alianza para la Defensa de la Libertad o el Centro europeo por la Libertad y la Justicia, ambas organizaciones con fuertes vínculos con organizaciones idénticas estadounidenses. Otras operan en el Parlamento europeo o con la Comisión europea, podemos mencionar por ejemplo a European Dignity Watch (el Observatorio europeo de la dignidad), El Comité protestante evangélico por la Dignidad humana o la Alianza mundial por la Juventud, Sección Europa. Pero la mayoría opera a nivel nacional o regional.

¿Qué podemos hacer?
Primero que todo: conservar la serenidad. Es cierto que Europa ha evolucionado de manera constante hacia la derecha en los últimos años. Esto no solo es preocupante para los DDSSRR . Pero, al menos a nivel europeo, por fortuna tenemos ancladas buenas garantías en las instituciones, en el campo de los DDSSRR. No será fácil modificarlas, ya que los procedimientos institucionales para lograrlo son complejos.

Segundo: es importante tomar en serio a los anti-elección. Hasta ahora el campo pro-elección se ha contentado de reaccionar. Es necesario realizar un esfuerzo sistemático de análisis de quiénes son, qué piensan, cómo operan. Hay que conocerlos lo mejor posible, para estar preparados para defender lo que tanto ha costado conseguir. Es esencial que estudios como el que sirvió de base aquí, sean fomentados, reciban el apoyo financiero y otro que requieren.

Tercero: es importante que quienes defendemos los DDSSRR unamos fuerzas. Que sepamos sumar, en vez de restar. Que nos apoyemos mutuamente, en vez de desgastarnos en conflictos sectarios estériles y esterilizantes. Es importante que no polaricemos, sino que aprendamos a escuchar con respeto y atención no solo a quienes se oponen a nuestros puntos de vista, sino ante todo a quienes comparten buena parte de nuestras posiciones, pero no están de acuerdo en todo con nosotros.